Partiendo de un estuche limpio de porex (poliestireno expandido), un material plástico espumado que sirve para envasar bocadillos, y pintando en la solapa, el nombre de la niña a la que se lo entrego, este reciclado envase se convierte en un práctico estuche.
De esta manera puedo entregar a esta niña, que tanto la gusta pintar, un par de témperas y un montón de rotuladores, aunque no es un material muy resistente, y mucho menos para una niña de 5 años, pero que le dure lo que le dure!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario